El Perú es la puerta hacia el pasado.

Macchu Picchu, Colca, Yumina, Toro Muerto, Nasca, Titikaka, Pachaccamac, Chan Chan, Kuelap, Sechín, Túcume, Sipán …y la vida actual de los pueblos en alturas, campos y bosques, son relámpagos de la sabiduría que originó las civilizaciones del orbe entero. En el Perú y Sudamérica está el puente que nos lleva desde el mundo antiguo y el hoy, hacia el único camino posible para la humanidad en el futuro inmediato. Volver a ser hermanos.

Investigando la matriz culinaria pre inka, encontramos la raíz de todas las cocinas del mundo. Piensa en una nación y en su historia está nuestra misma forma de cocinar. Asados sobre roca volcánica, al palo, sobre brasas ardientes, ahumados… el fuego, las piedras calientes, los generosos chupes y guisos en olla de barro.

Estas viejas formas de cocina son sabias, naturales al ser humano y libres de los venenos que hoy se ingieren. A la vez, la culinaria con ingredientes nativos es más rica como alimento. Podemos rescatar el equilibrio en nuestra relación con Pachamama, Madre Tierra, y Wiracocha, el Gran Padre, las energías del Universo.

En este museo viviente y único restaurante ancestral en el Perú, el deleite son las recetas originales, a base de carnes finas y vegetales domesticados nueve mil años atrás y más, en la exquisita preparación del Paraíso Terrenal, con sal, hierbas aromáticas… y cariño.